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TEMA: Artículo sobre obsolescencia programada
#24120
Artículo sobre obsolescencia programada hace 6 Años, 10 Meses  
Este artículo ha ido cambiando con el tiempo... Os invito a releerlo...


Consumo sin fin.

En este mundo ajetreado en el que estamos inmersos hoy en día, estamos acostumbrados al consumo frecuente de productos. Llegan las rebajas y la mayor parte de la gente se lanza a comprar sus "necesidades" de temporada, aprovechándose de unos precios mejores... al menos mejores que unas semanas antes.

Cada año se repite el rito. Nuevos pantalones. Nuevo calzado. Algún que otro reemplazo electrónico. Desde luego, hay quien cumple con la tradición por pura rutina. En este extraño mundo moderno, el consumo de productos se ha convertido para algunos en un tipo de ocio. Mirar, comparar, comprar...

Pero al margen de las motivaciones, es cierto que incluso para aquel que pretenda un consumo austero, se ve empujado a un consumo más acelerado que sus mismos deseos. Y es que, ¿quien no se ha visto forzado alguna vez a tirar ese pantalón que se pelaba por la entrepierna en pocos meses? ¿Y ese exprimidor al que se le ha roto una pieza de plástico que, a pesar de la reciente adquisición del aparato, la venden a un precio desorbitado y ya no entra en garantía? ¿Y la batería del móvil que comienza a dar problemas de carga con apenas un año de vida?

¿Tenemos mala suerte comprando? ¿O es que los productos son así porque resulta en la mejor relación calidad/precio? Nada de eso. Todo esto está planificado. Y no es una conspiración contra la gente, sino una consecuencia del funcionamiento del sistema en el que vivimos.

Esta práctica se remonta a principios del siglo XX, cuando el progreso tecnológico parecía maravilloso. Rápidamente, produjo una de las consecuencias del progreso: el desempleo tecnológico. En plena Gran Depresión, se encontraban en la paradoja de disponer de una gran capacidad productiva mientras la necesidad de trabajo decaía, haciendo crecer el desempleo y, debido a la naturaleza del capitalismo, decrecer igualmente el número de consumidores por carecer del dinero para comprar esos mismos productos.

Fueron tiempos confusos, donde economistas como Keynes propusieron combatir el desempleo a través del gasto en obras publicas a cargo de la deuda pública. Advirtió que para mantener la rueda de la economía la gente tenía que trabajar y propuso gastar cuanto fuera necesario.

Sin embargo, fueron las ideas de gente como el empresario Bernard London, que propuso legislar la obsolescencia programada dentro del sistema, las que movieron el mundo en la dirección en la que aún nos movemos. Su solución: que por ley se obligara a todos los fabricantes a acortar la vida de sus productos, garantizando así una producción constante. En tiempos en los que la automatización era limitada, eso garantizaría los puestos de trabajo a la clase media, garantizando así su poder adquisitivo y manteniendo en funcionamiento la eterna rueda de la producción y el consumo.

A pesar de que la obligatoriedad no prosperara, las ideas fructificaron de forma espontánea en los productores. En realidad, la corta vida de los productos les beneficia. A fin de cuentas, los mercados que conocemos están abastecidos por empresas. Empresas que se rigen por el lucro. Para ganar dinero, hay que vender.

La hipótesis oficial dice que las empresas tenderán a mejorar sus productos como medio para aumentar sus ventas. Aquel que provee mejores servicios a sus usuarios será el vencedor. En cambio, en la práctica esto no ha resultado ser cierto. El objetivo de la empresa es obtener dinero vendiendo y, a priori, los medios son indiferentes. Siempre y cuando la venta se logre, igual da vender por dar el mejor servicio que el peor.

Pero este hecho es incompatible con los hipotéticos productos que se diseñan para satisfacer de la mejor forma las necesidades del cliente. Si el cliente está satisfecho con lo que tiene, ¡ya no compra más! Y eso es justamente lo que la empresa no quiere que usted haga. Por eso le costará encontrar una empresa que le de un producto "para toda la vida", que satisfaga sus necesidades de una forma duradera. Puede que el producto no se rompa. Simplemente necesitarán convencerle de que su versión está obsoleta, de que necesita algo nuevo. Mientras compre, el motivo de la compra es indiferente.

Por este motivo, las empresas dedican bastantes recursos a analizar el "producto perfecto"... para ellos. Si le venden un producto que se rompe demasiado pronto, probablemente usted pensará, y con razón, que el producto es muy malo y que quizás la competencia puede ofrecerle algo mejor. Pero igualmente, si le venden un producto "demasiado" bueno, es muy probable que usted no vuelva a comprar en mucho tiempo, porque no tendrá la necesidad. Así que tras estudiarlo detenidamente, determinarán que el producto óptimo tiene una vida corta, pero similar a la de la compentencia. Preferiblemente, intentarán convencerle de que adelante la compra a la rotura del producto anterior, de forma que se evite la sensación de que el producto no tiene la calidad adecuada. Pero si eso no diera resultado, preferirán venderle un producto diseñado para fallar aún a riesgo de perderle como cliente antes que un producto que le libre de compras futuras, por la que con seguridad habrán perdido la venta del reemplazo.

Es por ello que los productos se diseñan específicamente para no poderse arreglar con facilidad. Todos hemos visto como, a pesar de la complejidad introducida, cada vez más fabricantes desarrollan productos cerrados con tipos de tornillos lo más atípicos posibles (si es que les ponen tornillos) para evitar una sencilla reparación, o cambios de conectores y piezas de reemplazo totalmente arbitrarios para hacer que las piezas de reparación sean únicas y dejen de fabricarse tan rápido como se deja de producir la pieza original.

Ejemplos no faltan. Las bombillas tienen una duración inferior al tiempo de vida apenas empezaron a fabricarse. Existen patentes de la primera mitad del siglo XX para diseños cien veces más duraderos que los actuales. La bombilla más antigua del mundo, contemplada en el libro Guinness de los records data del año 1901. Es decir, una bombilla fabricada con una tecnología sensiblemente inferior a la actual es prácticamente indestructible. Curioso cuanto menos al compararla con las nuevas bombillas de "larga duración" que apenas cuadruplican su tiempo de vida respecto a las convencionales, pero por un coste igualmente multiplicado, dejando "casualmente" intactos los beneficios de las compañias suministradoras.

Pero no es necesario remontarse a principios de siglo. Tenemos ejemplos de hoy en día. Algunos productos de Apple son denunciados por sus consumidores por unas baterías que fallan con apenas año y medio de vida y porque el fabricante no solo no se hace cargo del reemplazo, sino que ni siquiera les ofrece la alternativa de comprar la batería, sugiriéndoles comprar un nuevo producto entero. O una compañía competidora como Samsung es señalada por los consumidores por no ofrecer adecuadas actualizaciones de software para unos teléfonos perfectamente capaces y con apenas un año de vida, forzando la compra de modelos superiores para tener símplemente acceso a unas actualizaciones que tan solo son de software. Y que decir de la TDT. Los fabricantes han lanzado con premeditación productos sin las capacidades completas, inicialmente sin soporte de canales de alta definición, cuando el cliente profano en estos temas desconoce su existencia, para lanzarlo apenas un año después de la sustitución obligatoria de la televisión analógica, forzando a los consumidores que no revisaron este punto a volver a actualizar sus aparatos.

No será el último disgusto, pues la inmensa mayoría de los nuevos aparatos carecen de las capacidades de televisión interactiva, a pesar de que los estándares ya están establecidos, y que el coste de agregar su funcionalidad sería minúsculo, aunque aún no esté en funcionamiento a gran escala en el caso de España. Dentro de poco veremos una nueva tirada de productos vendiendo una nueva "revolución" en pro de la nueva TDT. "Nueva", por tercera vez consecutiva, a pesar de que todo esto se sabía antes de empezar el primer cambio siquiera.

El colmo de la obsolescencia llega en limitaciones totalmente precisas y premeditadas, como casos de impresoras con contadores integrados que fallan tras contar un determinado número de impresiones. Son productos que, con más o menos precisión, se van a "romper" independientemente del buen cuidado del consumidor. Aún más triste, por el padecimiento humano que implica, es ver como la industria farmaceutica concentra sus investigaciones en paliar los síntomas de las enfermedades en lugar de curarlas, pues los individuos sanos no consumen medicinas. Tratar es mucho más rentable que curar. Nos es cercano a todos el caso la gripe A y su venta masiva de vacunas con la que incluso se intentó el consumo obligatorio, aunque se supiera que dicha gripe tendría menos mortalidad que la gripe convencional. Todo ello, además, con el apoyo (no por tratos sino por interés propio) de los medios tradicionales de comunicación, que generaron una campaña de miedo que promovió la aceptación de las medidas.

Es algo que todos sufrimos. Algo que cualquiera puede ver. Y sin embargo, muchas veces no se le presta atención. Lo cotidiano acaba asumiéndose como natural, a pesar de que no exista justificación alguna para semejante aberración.

Ante esto, los medios de comunicación envían mensajes bipolares a los ciudadanos: "Debemos ahorrar agua ... a continuación, ¡publicidad: compre un nuevo coche!". ¿Se han parado a pensar que durante la fabricación de ese coche se ha usado más agua de la que podré ahorrar en toda mi vida acortando unos minutos de mis duchas?

Mientras nos venden los avances del futuro como promesas de una vida mejor, se aplaza el debate de un sincero análisis en retrospectiva que nos muestre como los avances no dejan de usarse érroneamente a causa de un modelo económico y social que hace mucho que quedó desfasado. No es un problema de la tecnología, sino del paradigma económico vigente que condena a la tecnología a ser usada en pro del beneficio económico en lugar del beneficio humano.

Si fuera por la tecnología, realizaríamos la ropa con cosidos de hilo ultrarresistente como el Kevlar, que ya data de la década de los 60 y se emplea ampliamente en la industria militar, donde parece que los fondos ilimitados surten efecto para acceder a la tecnología que sea necesaria. Las carrocerías de los coches se harían con materiales con memoria, igualmente viejos conocidos de la ciencia, que permitirían retomar su forma tras un choque con un mínimo de esfuerzo. Los aparatos podrían construirse para un fácil desmontaje y reemplazo, y podría documentarse e incluso hacer uso de las redes sociales para ayudar a los propios usuarios a que reparasen sus aparatos con la mayor facilidad posible. Las soluciones son infinitas.

No se cuestiona la obsolescencia programada por una sola razón: es el principal factor que mantiene el trabajo. Y no se cuestiona el trabajo porque es el principal sistema redistributivo en un mundo movido por dinero. Replantearnos una cosa nos acaba llevando a replantearnos todo, y la enorme incertidumbre lleva al temor por un futuro incierto. Sin embargo, la realidad es tozuda, y si bien en el pasado estas actitudes podían soportarse, el creciente consumo de recursos necesiario para la viabilidad del modelo vigente comienza a toparse con un mundo cada vez más agotado y contaminado.

Las consecuencias de este modelo van más allá de mantenernos en un círculo de producción-consumo que nos mantendrá atados eternamente a trabajos innecesarios. También implica un agotamiento de recursos finitos. Si bien gran parte de los materiales podrían reciclarse eternamente, nuestros ciclos de producción son "abiertos" por la misma razón que existe la obsolescencia programada. En otras palabras, no reciclamos las cosas totalmente, sino que extraemos materias primas de la naturaleza constantemente, de fuentes que los procesos geológicos nos ha facilitado de forma fácilmente recuperable, y los transformamos en productos de vida limitada, para que luego esos productos acaben en el vertedero. Contemplando el ciclo completo, lo lógico y económicamente correcto sería diseñar los productos para que duraran lo más posible y que, una vez el producto finalizara su ciclo de vida, los diferentes materiales que lo componen fueran fácilmente separables reciclando el 100% de su materia.

Sin embargo, dado que las empresas que fabrican solo participan en la producción, una pequeña parte de todo el cíclo, el reciclado no les supone un ahorro sino un gasto. En nuestro sistema económico, el reciclaje sólo se lleva a cabo cuando es más caro obtener el material de la naturaleza que reciclar.

Y... ¿de que método de reciclado hablamos? En muchos casos, del más barato para las empresas, como siempre. Muchas veces el tratamiento no es adecuado: se queman materiales tóxicos liberando sus componentes al medio ambiente. En otros, como en la electrónica, son enviados a paises del tercer mundo enmascarando los envíos como "ayuda" de productos de segunda mano. De esa forma, se benefician de aquellos bienintencionados que ayudan a financiar los envíos que deberían mejorar la calidad de vida en los países más pobres al llevarles productos usados pero funcionales. En cambio, dado que los productos están rotos o fallarán en breve, estos paises poco pueden hacer salvo destrozar los aparatos y recuperar los materiales valiosos. Un reciclaje extremadamente barato para los que les recompran el material, pero extraordinariamente caro para los receptores, pues les genera una enorme deuda en forma de contaminación de desechos tóxicos procedente de los elementos que no son recuperables.

Podemos seguir engañándonos a nosotros mismos, pero a la realidad no podemos engañarla. O nos hacemos realmente sostenibles con un nuevo modelo ecónomico que deje atrás la obsolescencia programada y los ciclos abiertos de consumo o seguiremos por la misma senda, agravando los problemas económicos y ecológicos más y más. De una forma u otra, nos esperará un mundo diferente. De nosotros depende que ese mundo diferente sea mejor.

---
Referencias y enlaces relacionados:
Documental, "Obsolescencia programada- Comprar tirar comprar"
www .youtube.com/watch?v=QosF0b0i2f0
Web de la bombilla centenaria:
www.centennialbulb.org/facts.htm
vatleg
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Última edición: 09/02/2011 16:34 por vatleg.
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#24126
Re: Artículo sobre obsolescencia programada hace 6 Años, 10 Meses  
Los argumentos del artículo parecen bastante buenos. Si quieres redondearlo, añádele referencias bibliográficas de algún artículo de una revista, algún libro,...eso lo hace más riguroso y da credibilidad.
Icavot
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#24142
Re: Artículo sobre obsolescencia programada hace 6 Años, 10 Meses  
He agregado la referencia al documental de la Obsolescencia Programada que está muy bien. He roto el enlace a posta, porque si no en su lugar salía el video.
He agregado algunos cachos más, como las referencias a las bombillas, los materiales con memoria y algunas cosillas más.

Creo que ha quedado mejor. ¿Que opinais?
vatleg
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#24146
Re: Artículo sobre obsolescencia programada hace 6 Años, 10 Meses  
Está muy bien vatleg. Echo de menos dos cosas, si me permites:
    algo referente a la explotación del 3er mundo, tanto en materiales como en mano de obra para conseguir que sea más rentable comprar una nevera entera antes que repararla con un coste real 1000 veces más barato que el coste real de una nevera nueva (a los gastos de producción -los únicos que cuentan-, habría que añadir el coste de los recursos utilizados, los costes de la distribución, con más combustible y recursos derrochados y por supuesto los costes de una mano de obra con salarios dignos - no unos costes de semi-esclavos empobrecidos).

    Algo más de vatleg. Quiero decir un poco más de tu manera de ver esos argumentos y esa descripción. Lo he sentido algo frío, si se me permite en un ejercicio creativo no ser puramente científico...


Y un par de erratas:

Replantearnos una cosa nos lleva al finar al replantearnos todo

Que bailan la r y la a: "lleva al final a replantearnos" y creo que poner dos veces etc., ect.seguidas y abreviadas no es correcto, creo.

vatleg, gr4m: no tengo ni idea de si este es el tipo de colaboración o las opiniones no se dan de los trabajos de los demás... Pez en protocolo de la revista. Me he visto el video presentación pero no veo si tenéis un método o un protocolo para colaborar...

Si he metido la pei, decidlo pliz.

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#24157
Re: Artículo sobre obsolescencia programada hace 6 Años, 10 Meses  
Ardible escribió:
Está muy bien vatleg. Echo de menos dos cosas, si me permites:
    algo referente a la explotación del 3er mundo, tanto en materiales como en mano de obra para conseguir que sea más rentable comprar una nevera entera antes que repararla con un coste real 1000 veces más barato que el coste real de una nevera nueva (a los gastos de producción -los únicos que cuentan-, habría que añadir el coste de los recursos utilizados, los costes de la distribución, con más combustible y recursos derrochados y por supuesto los costes de una mano de obra con salarios dignos - no unos costes de semi-esclavos empobrecidos).

    Algo más de vatleg. Quiero decir un poco más de tu manera de ver esos argumentos y esa descripción. Lo he sentido algo frío, si se me permite en un ejercicio creativo no ser puramente científico...

Lo del tercer mundo... creo que puedo rehacer un poco el final y extenderlo. Hablar un poco de las consecuencias y allí meterlo. No creo que tenga tiempo hoy, quizás mañana lo haga.

Respecto al estilo... no se, así es mi forma de escribir. ¿Fría? Quizás. No termino de pillar exactamente como podría arreglar eso.
¿Podrías explicarte mejor?



Y un par de erratas:

Replantearnos una cosa nos lleva al finar al replantearnos todo


Lo he cambiado por
"Replantearnos una cosa nos lleva al final a replantearnos todo"

Gracias por las críticas.
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#24162
Re: Artículo sobre obsolescencia programada hace 6 Años, 10 Meses  
Ardible escribió:
vatleg, gr4m: no tengo ni idea de si este es el tipo de colaboración o las opiniones no se dan de los trabajos de los demás... Pez en protocolo de la revista. Me he visto el video presentación pero no veo si tenéis un método o un protocolo para colaborar...

Si he metido la pei, decidlo pliz.

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La idea de poner los artículos 1º aquí es precisamente esa, que la gente pueda leerlos y opinar para que cuando lleguen a la revista tengan la mejor calidad posible

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